Desde polos totalmente opuestos (literalmente), Ashley (norte de USA) y Tito (Punta Arenas), coincidieron en puntos inpensados en sus vidas, como en una película, destinados a encontrarse por obra y gracia de sus canhijos, descubriendo rápidamente que compartian más que solo el amor por los peludos, sino por la naturaleza, el deporte y las montañas, emprendiendo aventuras por todo el mundo como competidores de trail running y otras disciplinas.
Ahora, el sendero lo recorren juntos...